El método Martingala

La Martingala es una de las estrategias de juego diseñada para ganar sin arriesgar y en la teoría es totalmente infalible. Como sucede con toda estrategia de juego, la práctica es bien distinta, ya que la Martingala necesita de determinados factores para funcionar correctamente. Este método para apostar sólo se pone en funcionamiento tras una apuesta perdida y está concebido para recuperar lo que hemos perdido al tiempo que ganamos dinero.

En qué consiste el método Martingala

Para apostar con el método Martingala, lo primero es determinar un saldo concreto que estamos dispuestos a apostar. A este saldo le llamaremos bote o fondo. Después debemos dividir nuestro fondo en fracciones iguales. A la hora de apostar, cogeremos una de nuestras fracciones y la apostaremos al mercado que nos interese. Si ganamos esa apuesta no hay problema, el dinero ganado ira a parar a nuestro bote haciéndolo aumentar. Sin embargo, si perdemos pondremos en marcha la Martingala.

Tan solo tenemos que apostar el doble del saldo que hemos perdido, en una apuesta con una cuota igual. De este modo recuperaremos la cuantía perdida en la primera apuesta y, al mismo tiempo, ganaremos el beneficio que habríamos conseguido si nuestra apuesta inicial no hubiese fracasado. En caso de volver a fallar esta segunda apuesta, doblaremos nuevamente la cuantía y seguiremos repitiendo esta operación hasta que una de nuestras apuestas acierte, permitiéndonos recuperar de golpe todas las pérdidas y conseguir los beneficios que esperábamos.

Ejemplo de cómo usar la Martingala

Supongamos que tenemos un capital de 100$ disponibles para apostar. Dividiremos estos 100$ en fracciones de 10$, de manera que tendremos 10 fracciones de 10$. Elegiremos un partido y apostaremos sólo una de nuestras fracciones, siempre a una cuota de 2.00 o similar. Si ganamos nuestra apuesta habremos doblado esos 10$ y ahora tendremos 11 fracciones de 10$ en nuestro fondo. Ahora supongamos que apostamos a una nueva apuesta y perdemos 10$. Buscaremos otra nueva apuesta con una cuota de 2.00 y apostaremos 20$ en lugar de 10$, es decir 2 de nuestras fracciones. Si ganamos, no sólo habremos recuperado el dinero de la apuesta anterior, sino que habremos ganado 10$ adicionales. Si esta segunda apuesta falla, nuestra siguiente apuesta sería de 40$ pero el principio de recuperación y obtención de beneficios seguirá siendo el mismo.

Riesgos y problemas de la Martingala

Hay 2 problemas graves con la Martingala; la falta de constancia o regularidad del apostador en cuestión y el capital limitado. Para empezar, es difícil mantener un método como este de forma continua, ya que en el momento que mezclemos este método en otras apuestas libres de mayor o menor cuantía, todo comenzará a complicarse y difícilmente lograremos nuestro objetivo. Además de eso, el problema fundamental puede ser la limitación de nuestro capital. Es cierto que por lógica la Martingala es un método infalible, pero todos tenemos disponible un dinero limitado para apostar y si fallamos varias apuestas seguidas corremos el riesgo de quedarnos sin dinero para apostar y perder así todo lo apostado previamente.