La Doble Oportunidad

No todas las apuestas basadas en el 1X2 son más improbables que la apuesta básica. La Doble Oportunidad es un buen ejemplo de ello. En este caso decidimos seleccionar 2 de los 3 resultados posibles de la apuesta a 1X2, y lo hacemos lógicamente sacrificando buena parte de nuestra cuota. Como tantos otros tipos de apuestas, la Doble Oportunidad está especialmente indicada para deportes como el fútbol, en el que se da la posibilidad del empate como resultado final del encuentro.

Menos riesgo y menos cuotas

Para apostar a la Doble Oportunidad tenemos disponible las 3 siguientes opciones:

  • Victoria del equipo local/Empate
  • Empate/Victoria del equipo visitante
  • Victoria del equipo visitante/Local.

Claramente la considerable reducción del riesgo en esta apuesta la hace ideal para apostadores novatos, que pueden “asegurar” más su apuesta por quién vencerá el partido. Pero no todos son ventajas, porque rara vez encontramos una apuesta de este tipo en un partido de fútbol que mantenga una cuota superior al 1.70, y cuando tiene una cuota superior, suele ser porque uno de los dos equipos tiene una inferioridad demasiado clara. Esto hace que la Doble Oportunidad sea una apuesta muy poco atractiva para los apostadores profesionales, que rara vez la utilizarán. La única ocasión en la que un apostador experimentado utilizará la Doble Oportunidad, será como parte de una apuesta combinada.

Otras cosas a tener en cuenta en la apuesta a la doble oportunidad

Generalmente, en un partido entre 2 equipos de un nivel relativamente parejo, no es rentable seleccionar la opción de la victoria de los 2 equipos. Esto reducirá la cuota hasta un valor insignificante. Si por el contrario hay mucha diferencia, tampoco tiene sentido utilizar la Doble Oportunidad para apostar por el equipo favorito y el empate. Normalmente este tipo de apuesta debe usarse para apostar por el equipo no favorito y el empate. Es el único modo en el que conseguiremos una cuota rentable.

Conclusiones de apostar a la doble oportunidad

A pesar de ser probablemente la apuesta simple más fácil de ganar, no debes utilizar la Doble Oportunidad como si se tratase de una apuesta básica a 1X2. Rara vez encontrarás una buena rentabilidad en este tipo de apuesta, por lo que debes reservarla para partidos concretos. Generalmente cuando crees que un equipo muy inferior podría conseguir un resultado relativamente favorable ante un equipo muy superior. Si por el contario quieres utilizarla como parte de una apuesta combinada, jamás lo hagas con una cuota inferior al 1.40.